Ocho cosas prohibidas en la web
Mucho se habla de las redes sociales como plataformas a través de las cuales las empresas toman contacto directo con sus clientes, aliados y colaboradores, cubriendo con ello la doble vertiente del negocio y la construcción de equipos ( la suma de influencias) sin embargo, es muy importante tener claros los conceptos y entender que cuando hablamos de la era social, del SoLoMo, del Engagement y la construcción de marcas, lo hacemos siempre girando en torno a la construcción de vínculos desde la entrega de mensajes.
Y es que es imperativo entender que en la nueva empresa se impone la conquista de las “personas” desde las palabras, siendo el contenido, el principal protagonista de los vínculos que derivan en crecimiento… o extinción.
Desglosemos nuestra presencia online más habitual en la actualidad:
- Tenemos nuestra comunidad de empresa, nuestro punto de encuentro con la responsabilidad y el diálogo desde la acción de compartir, que es Facebook.
- Tenemos también nuestra plataforma de atención –inmediata- a nuestros clientes, que es twitter.
- Podemos mostrar nuestros talentos en Linkedin y exponerlos de forma libre a las empresas y negocios.
- Contamos con la inestimable colaboración del más completo centro de networking conocido que es Google+ dónde son los autores los referentes.
- Y poseemos el don de la ubicuidad máxima con Pinterest, You Tube, Sildershare… y tantas otras plataformas a través de las que podemos compartir contenidos en múltiples formatos.
- Pero también tenemos nuestra Web, nuestra carta de presentación, una mágica mezcla entre lo comercial (qué hacemos, qué vendemos, cuáles son nuestros valores, misión y visión) y nuestro mensaje emotivo en busca de impacto en el corazón de nuestro target (el blog).
Sí, definitivamente la Web es nuestra mejor carta de presentación, el punto desde el que se genera la acción social, el lugar dónde podemos identificar los intereses de nuestros clientes y, depende del modelo de negocio, la plataforma a través de la cual incrementamos nuestras cifras pecuniarias.
Conozcamos cuáles son las 8 cosas prohibidas, aquellas que el consumidor actual no perdona.
Publicidad excesiva: Hoy, cuando se acude a una Web se hace en busca de información. El consumidor actual está ávido de nuevos contenidos, cuando la publicidad es excesiva, el lector se siente incómodo.
No los distraigas: Recuerda siempre lo anterior, el consumidor se vincula en los primeros segundos de toma de contacto con nuestro sitio Web, si al acceder las ventanas emergentes o los elementos complementarios, les distraen, simplemente… abandonarán.
Contacto, cuanto más mejor: La Web es un punto de encuentro con nuestros clientes, pero también… es el lugar dónde comienza a gestarse la confianza. Muestra todos tus datos de contacto, redes sociales + formulario de contacto + datos de email= confianza.
Necesitan saber quien eres: Con demasiada frecuencia accedemos a sitios Web en los que el quienes somos es un conjunto de técnicas de venta que no aportan nada, lo importante, lo que buscan nuestros clientes, es encontrarse con nosotros, con quienes “gestamos y alumbramos” la idea de negocio y todos los accesos necesarios para conocer nuestra trayectoria.
Contenido: si no hay actualización, no eres accesible. Recordemos siempre; “ávido de información” cuanto más actualizado y de mayor calidad sea el contenido que publiques, más dependencia generarás en tus clientes.
Ética y transparencia: mucho más que Internet. Finalmente, en la Web cómo en la “vida” atraer a los clientes a través de llamadas de atención para nada coherentes con nuestras acciones, es visto como un engaño. Debemos recordar que, en el momento actual, debido a la competencia feroz y los efectos derivados de las crisis existentes, los consumidores hemos establecido un código ético que ejerce como etapa eliminatoria; las marcas que no sean capaces de actuar con honestidad y transparencia, serán sustituidas de inmediato por sus clientes, la tolerancia con la falta de ética es cada vez más tendente a 0.
Por que “quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija” dice el refrán popular. Sin embargo, en el momento actual, sólo cuando nos arrimamos a los contenidos de otras marcas, como parte de los compromisos adquiridos con nuestros clientes y siempre buscando entregar respuestas de mayor calidad, es que obtendremos sombra, cobijo, protección y crecimiento. ¡Cuidado con el abuso de enlaces!
Y finalmente el arduo trabajo de las métricas. Mantener el dinamismo y crecimiento en nuestro sitio Web, es determinante para ir consolidando de forma orgánica, nuestra penetración y crecimiento a nivel social. Analiza tus métricas, tómate el tiempo necesario para evaluar qué les gusta a “ellos” y re- adecua tus estrategias hacia dichos objetivos. ¡El foco está en el cliente, él es quien busca emociones de forma ávida!
Nuestra Colaboradora
Carolina Velasco es española. Realizó sus estudios de Ciencias Económicas en la Universidad Autónoma de Madrid e ingresó en el Banco Halifax Hispania, donde a lo largo de 14 años asciende hasta llegar a Supervisora de Operaciones. El año 2005 se traslada a Chile, donde tras establecerse en un tranquilo pueblo no demasiado lejos de Santiago, retoma su actividad profesional, esta vez dedicada a la publicación de artículos de interés y análisis económicos en distintos portales de Internet.
En la actualidad se desarrolla como Consultora de Marketing en el área de los Nuevos Negocios y construcción de marca en Redes sociales. Visita su página web.



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